Cuando entramos al recinto del hotel ibamos convencidos de participar en una degustación de vinos. No esperabamos encontrarnos con alumnos y familiares.
Fue una noche inolvidable. Por unas horas me sentí importante, os había ayudado a crecer y mereció la pena. Queda mucho camino por recorrer y nos veremos en él muchas veces. Pero nos encontraremos con alegría y amistad.
De nuevo, gracias.
Etiquetas: cena, fiesta, homenaje
Madre mia como salgo, pero lo pasamos muy bien.
Antonia López Vargas.